Consejo para disminuir de manera natural los síntomas del
embarazo.
Retención de
líquido (inflamación y dolor de piernas): Toda mujer
embarazada retiene líquidos, algunas más y otras menos, algunas empiezan antes
y otras después. Eso hace que muchas reduzcan la ingesta de líquidos pensando
que cuanto más beban peor. Error! Tienes que beber mucho líquido así fuerzas el
mayor filtrado en el riñón y fuerzas que tu cuerpo orine más y reduzca los
líquidos acumulados.
Dormir con
las piernas levantadas también disminuye la retención de líquidos en las
piernas. Pero lo que
mejor va para disminuir la retención de líquidos es... caminar. Debes caminar
mínimo una hora diaria para disminuir la retención de líquidos, además te
ayudará a mantener mejor el peso a ralla.
Los masajes
en las piernas también son una buena idea, si tienes mucha retención y puedes
permitirte ir a un fisioterapeuta que te haga un masaje de drenaje linfático...,
mejor que mejor! Pero si no puedes ir,
por lo que sea. Tu pareja o alguien cercano puede hacerte un masaje en las
piernas con crema que vaya siempre de las piernas hacia arriba para favorecer
el retorno venoso (la circulación) y disminuya la cantidad de líquido
acumulado. También ayudan las vendas compresivas pero no son demasiado cómodas.
Si la inflamación y el dolor sólo se da en una pierna puede ser indicativo de
un coágulo sanguíneo, acude a tu médico inmediatamente.
Estrías: lo
mejor para combatir las estrías es intentar coger el menor número de kilos,
porque las estrías se forman sobretodo por los cambios bruscos en el peso. Se
que esto es muy complicado, yo hice de todo y aun así engordé 25 kilos en mi
primer embarazo. También hay cremas antiestrías que funcionan muy bien, ya
sabéis que yo no entro en lo de marcas. Pero también es importante la
hidratación en general, bebe mucha agua y utiliza cremas hidratantes. Yo soy
más partidaria de los aceites corporales, porque por su composición oleosa
llegan a capas más profundas de la piel (no solo la epidermis, sino que llegan
a la dermis). Podéis encontrar desde la opción más barata, la marca blanca de
un supermercado, a una opción mucho menos asequible. Os dejo que elijáis lo que
más os convenga. No os descuidéis después de dar a luz, porque perderéis mucho
peso en poco tiempo, sobretodo si optáis por la lactancia materna y también es
un momento en el que suele surgir estrías. El problema es que la predisposición
genética juega un papel crucial. Recordar que las estrías no aparecen sólo en
la barriga, sino que también suelen aparecer en las caderas, piernas y en el
pecho.
Dolor de
espalda: primero de todo... ¡cuida tu higiene postural!. Existen también fajas
de embarazo que te ayudan a soportar el peso de la incipiente barriguita.
Intenta dormir en una postura adecuada para tu espalda y usa zapatos con un
poco de tacón (no es adecuado ni los zapatos planos ni con mucho tacón).
Cloasmas: son
unas manchas marrones o amarillentas que aparecen normalmente en la nariz,
sobre las mejillas o alrededor de los ojos. Sólo os puedo recomendar
maquillaje, pero que sepáis que desaparecerán después del parto.
Náuseas: es
muy común en los dos primeros trimestres del embarazo, debido a la hormona que
segrega el feto; la gonadotrofina coriónica, es también la responsable de los
vómitos. Evitar las comidas picantes y lo que os siente peor. Yo, por ejemplo,
no puedo ver el pescado, lógicamente seguía comiendo porque es bueno para el
bebé pero con menos frecuencia y a sabiendas de que esa noche iba a encontrarme
mal. Evitar las bebidas con gas. No os tumbéis recién comidas y levantar un
poco la cabecera de la cama. No hagáis comidas copiosas. Evitar malos olores,
ya que sois más sensible.
Aumento de
peso: no tienes que comer por dos (sobretodo por dos como tú, que tu bebé es
pequeñito). Intenta evitar el dulce y las calorías vacías (papas, pipas, etc.).
Es mejor que hagas entre 5 a 7 comidas pequeñas al día. No me entendáis mal, no
hablo de picotear todo el día y luego hacerte una comilona. No. Lo que no
quiero es que desayunéis, no comáis nada más hasta la hora de comer, os sentéis
a comer a la mesa desmayadas de hambre y os comáis todo lo que pase por
delante. Además se ha demostrado que los largos periodos en ayunas, empeoran
las nauseas y los vómitos. Mucha fruta y verdura, mucha agua, comer despacio y
masticando mucho. Y recordar, que la orden de saciedad (de que estas lleno)
tarda media hora en llegar al cerebro. Así que no es malo que os levantéis de
comer antes de estar saciados del todo.
Vómitos: hay
algunas mujeres que les aumenta los vómitos ciertas comidas (sobretodo el
picante y los alimentos grasos; a mí me los producía el pescado). Evitar ese
tipo de alimentos siempre que no sean imprescindibles para una dieta
equilibrada. Otras mujeres vomitan nada más levantarse, se ha demostrado que
muchas de ellas vomitan porque han pasado muchas horas en ayuno. Por eso,
recomiendan dejar una par de galletas en la mesita de noche o un trocito de pan
tostado y tomárselas nada más despertarse (son carbohidratos de lenta
absorción, tendrás glucosa para toda la mañana).
Gingivitis
(inflamación de las encías) y sangrado de encías: no hay nada para evitarlo,
pero si que podéis evitar que empeore. Comprar un colutorio y una pasta de
dientes especiales para la gingivitis e intentar no comer cosas que se os metan
fácilmente en la encía como puede ser: palomitas de maíz, papas, etc. También
cepillaos con un cepillo suave y con cuidado.
Sialorrea: aumento
de la salivación. No hay tratamiento, pero desaparece después del parto.
Rampas: son
muy comunes sobretodo al final del embarazo. Se relacionan con la falta de
potasio por lo que se recomienda que tomes uno o medio plátano al día. También
venden unas pastillas en la farmacia llamadas “posation”, pero consulta a tu
médico antes de tomar cualquier tipo de medicación. También ayuda que hagáis
ejercicios con los tobillos antes de tumbarte. Una vez implantada la rampa, lo
mejor para que se os pase es estirar la pantorrilla y tirar la punta del pie
hacia arriba todo lo que podáis.
Cambios en
los pechos: el dolor, el aumento de tamaño y el aumento de sensibilidad de los
pechos puede ser la primera señal que te indique que estás embarazada. El
aumento más significativo se da en el primer trimestre. Hay mujeres que llegan
a gastar hasta tres tallas más, si además aumenta el contorno hay alargadores
de sujetadores que puedes encontrar en cualquier droguería. Otro cambio que
comienza a darse es que los pezones y areolas se oscurezcan.
Fatiga: es
común y muy característico durante el embarazo (sobretodo al principio y al
final). Intenta descansar, pero ¡no te pases! Ya que cuanto más duermes más
difícil es para tu cuerpo ponerse en marcha. Por lo que te recomiendo que sólo
duermas una siesta al día y que no sea de más de 1 hora.
Micción
frecuente: sobretodo en el primer y tercer trimestre de embarazo. En el segundo
trimestre, es menos acusado porque el bebé ya no cabe en la zona abdominal y comienza
a ocupar la zona pélvica y esto provoca que el bebé presione menos la vejiga.
Pero los cambios hormonales también lo provocan, ya que muchas mujeres ya
comienzan a aumentar su frecuencia de micción nada más quedarse embarazada ( y
dudo que sea porque el bebé presione algo). También miccionas más porque el
riñón aumenta también su actividad (tiene que filtrar los desechos del feto y
de la madre), además el volumen sanguíneo de la madre (la cantidad de sangre
que tiene) aumenta en el embarazo. Tener cuidado con la higiene, que las
mujeres embarazadas son más propensas a padecer infecciones de orina. Si notas
algún síntoma (dolor al orinar o escozor) acude al médico. También aparecen
pérdidas de orinas involuntarias (cuando se tose o se estornuda, e incluso
cuando se ríen), estos síntomas desaparecerán después del parto. Pero es
importante que hagáis los ejercicios de refuerzo de suelo pélvico después del
embarazo para que no vuelvan a aparecer estas pérdidas con los años.
Flujo
vaginal: el flujo aumenta durante el embarazo, por el incremento del riego
sanguíneo al tejido en la vagina. Si tiene mal olor o un color verdoso acude al
médico.
Estreñimiento:
muy común durante el embarazo por las hormonas que hacen que la digestión y el
tránsito intestinal sea más lento. El hierro de las vitaminas que se toman
durante el embarazo empeora el problema. Y al final del embarazo, la presión
que ejerce el bebé sobre el recto lo acentúa
también. Bebe mucho agua, haz ejercicio (sobretodo caminar), toma mucha fruta y
verdura, cereales integrales, etc.
Acidez de
estómagos: se da durante el embarazo porque los músculos que mantienen el ácido
en el estómago se relajan por lo que se da el reflujo. Dando sensación de ardor
y dolor en el pecho. Podéis reducir la acidez comiendo pequeñas porciones,
evitar las comidas copiosas (sobretodo de comida grasosa o picantes), no
acostarse al menos una hora después de comer algo. No beber grandes cantidades
de agua antes de acostarse. Levanta un poco el cabecero de la cama (35-45º). No
hagas ejercicio antes de 2 horas después de comer. Si es muy molesto habla con
el médico.
Dolores de
cabeza: comunes en el embarazo, pero debes comentárselo al médico sobretodo si
empeoran al final del embarazo, porque es una señal de preeclamsia
(hipertensión en el embarazo). Pregunta si puedes tomar algo de medicación,
sino intenta hacer ejercicios de relajación.
Trastornos
del sueños: muchas padecemos pesadillas durante el embarazo (yo evitaba ver
series criminales o películas de miedo). Otras tienen pesadillas y
preocupaciones relacionadas con el parto y con su bebé…, ¿irá todo bien?
¿nacerá sano? ¿sabré criarlo? A muchas mujeres les tranquiliza ir a las clases
de preparación al parto, a grupos de apoyo de mamas primerizas, hablar con
gente cercana y más experimentada en la maternidad o simplemente, informarse
más sobre todo lo que conlleva el parto y la maternidad. Intentar hacer una
actividad que os relaje antes de ir a dormir: leer, jugar al solitario, escuchar
música, daros un baño, etc. También puede que os cueste dormir cuando empiece a
crecer vuestro bebé, la mejor postura es de lado y que tengáis varias almohadas
para poner debajo de la barriga, debajo de los pies o entre las piernas. Para
intentar estar lo más cómoda posible. Intentar no comer ni beber justo antes de
ir a dormir; recordar que produce reflujo y además es más fácil que tengas que
levantarte varias veces para ir al baño.
Cabello y
uñas: puede que las uñas estén quebradizas y que caiga una gran cantidad de
cabellos (en general, caen después del parto).
Adormecimiento
y hormigueo en las piernas: se da sobretodo al final de embarazo porque el
útero presiona los nervios de las piernas.
Hemorragias
y congestión nasal: es habitual que durante el embarazo te sangre la nariz.
Evita tirar la cabeza hacia atrás (lo que hace la mayoría de la gente y resulta
que esta contraindicado), tapona con un algodón hasta que deje de sangrar.
Recuerda tu aporte de vitamina C (fortalece los pequeños capilares sanguíneos)
y tu aporte de hierro (en general, está dentro de las vitaminas que dan durante
el embarazo). Para reducir la congestión solo puedes humidificar el ambiente
todo lo que puedas.
Hemorroides:
son venas inflamadas, normalmente se conocen las que aparecen en las piernas;
pero también pueden surgir en la vulva, la vagina y en el recto por el peso del
útero y el estreñimiento. Lo mejor para evitarlas es no coger demasiado peso
durante el embarazo, caminar (mejora la circulación), acabar la ducha con agua
fría en las piernas. Y si ya las padeces y te son dolorosas…, por desgracia
sólo se puede paliar el dolor de las de las piernas, con masajes y vendas
compresivas para favorecer el retorno venoso.
Problemas
respiratorios: es normal al final del embarazo que te cueste más respirar, el
bebé ya ocupa mucho espacio y a los pulmones y al diafragma les cuesta más
distenderse. También es normal que las embarazadas hiperventilen, intenta
relajarte y respirar profundamente; recuerda que tu y tu bebé tenéis que estar
bien oxigenados.
Sensibilidad
olfativa: tu olfato aumenta considerablemente, el problema es que aumenta
sobretodo con los olores que te resultan
desagradables, que son muchos más que antes de quedarte embarazada (no soportas
el olor del café, del pescado, de los desagües, etc.) Resulta que es algo
heredado de nuestros antepasados, ya que tenías el instinto de proteger al bebé
y necesitabas saber con toda certeza si la comida esta en buen estado.
Problemas
en los dientes: la saliva es más ácida lo que provoca un mayor riesgo de caries
y desgaste del esmalte. Este aumento de acidez es más eficaz para matar los
microorganismo.
·
Gases: se producen al
ser los procesos digestivos más lentos, por la progesterona. El problema surge
con la dificultad para controlarlos, ya que hay una hormona llamada relaxina
que relaja la musculatura para que pueda crecer el útero; el problema es que también relaja
los músculos del ano.
·
· Aumento del
olor corporal: lo producen dos cosas, la acción de las hormonas y que tu olfato
es más sensible.
Perdida de equilibrio: ten en
cuenta que tu centro de gravedad va variando conforme más crece tu barriga, es
normal que estés más inestable. Además la relaxina además de relajar los
músculos también relaja los ligamentos y todavía más inestabilidad.
·
Libido: varia mucho
entre mujeres, a algunas les baja la libido y a otras le aumenta. A la mayoría
les aumenta al final del embarazo. Durante el embarazo la mayoría comentan que
los orgasmos son más placenteros. El sexo no es peligroso durante ningún momento
del embarazo, a no ser que el médico te lo haya desaconsejado.
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