martes, 3 de septiembre de 2013

Consejo para disminuir de manera natural los síntomas del embarazo.

Consejo para disminuir de manera natural los síntomas del embarazo.

Retención de líquido (inflamación y dolor de piernas): Toda mujer embarazada retiene líquidos, algunas más y otras menos, algunas empiezan antes y otras después. Eso hace que muchas reduzcan la ingesta de líquidos pensando que cuanto más beban peor. Error! Tienes que beber mucho líquido así fuerzas el mayor filtrado en el riñón y fuerzas que tu cuerpo orine más y reduzca los líquidos acumulados.
Dormir con las piernas levantadas también disminuye la retención de líquidos en las piernas. Pero lo que mejor va para disminuir la retención de líquidos es... caminar. Debes caminar mínimo una hora diaria para disminuir la retención de líquidos, además te ayudará a mantener mejor el peso a ralla.
Los masajes en las piernas también son una buena idea, si tienes mucha retención y puedes permitirte ir a un fisioterapeuta que te haga un masaje de drenaje linfático..., mejor que mejor!  Pero si no puedes ir, por lo que sea. Tu pareja o alguien cercano puede hacerte un masaje en las piernas con crema que vaya siempre de las piernas hacia arriba para favorecer el retorno venoso (la circulación) y disminuya la cantidad de líquido acumulado. También ayudan las vendas compresivas pero no son demasiado cómodas. Si la inflamación y el dolor sólo se da en una pierna puede ser indicativo de un coágulo sanguíneo, acude a tu médico inmediatamente.

Estrías: lo mejor para combatir las estrías es intentar coger el menor número de kilos, porque las estrías se forman sobretodo por los cambios bruscos en el peso. Se que esto es muy complicado, yo hice de todo y aun así engordé 25 kilos en mi primer embarazo. También hay cremas antiestrías que funcionan muy bien, ya sabéis que yo no entro en lo de marcas. Pero también es importante la hidratación en general, bebe mucha agua y utiliza cremas hidratantes. Yo soy más partidaria de los aceites corporales, porque por su composición oleosa llegan a capas más profundas de la piel (no solo la epidermis, sino que llegan a la dermis). Podéis encontrar desde la opción más barata, la marca blanca de un supermercado, a una opción mucho menos asequible. Os dejo que elijáis lo que más os convenga. No os descuidéis después de dar a luz, porque perderéis mucho peso en poco tiempo, sobretodo si optáis por la lactancia materna y también es un momento en el que suele surgir estrías. El problema es que la predisposición genética juega un papel crucial. Recordar que las estrías no aparecen sólo en la barriga, sino que también suelen aparecer en las caderas, piernas y en el pecho.

Dolor de espalda: primero de todo... ¡cuida tu higiene postural!. Existen también fajas de embarazo que te ayudan a soportar el peso de la incipiente barriguita. Intenta dormir en una postura adecuada para tu espalda y usa zapatos con un poco de tacón (no es adecuado ni los zapatos planos ni con mucho tacón).

Cloasmas: son unas manchas marrones o amarillentas que aparecen normalmente en la nariz, sobre las mejillas o alrededor de los ojos. Sólo os puedo recomendar maquillaje, pero que sepáis que desaparecerán después del parto.

Náuseas: es muy común en los dos primeros trimestres del embarazo, debido a la hormona que segrega el feto; la gonadotrofina coriónica, es también la responsable de los vómitos. Evitar las comidas picantes y lo que os siente peor. Yo, por ejemplo, no puedo ver el pescado, lógicamente seguía comiendo porque es bueno para el bebé pero con menos frecuencia y a sabiendas de que esa noche iba a encontrarme mal. Evitar las bebidas con gas. No os tumbéis recién comidas y levantar un poco la cabecera de la cama. No hagáis comidas copiosas. Evitar malos olores, ya que sois más sensible.

Aumento de peso: no tienes que comer por dos (sobretodo por dos como tú, que tu bebé es pequeñito). Intenta evitar el dulce y las calorías vacías (papas, pipas, etc.). Es mejor que hagas entre 5 a 7 comidas pequeñas al día. No me entendáis mal, no hablo de picotear todo el día y luego hacerte una comilona. No. Lo que no quiero es que desayunéis, no comáis nada más hasta la hora de comer, os sentéis a comer a la mesa desmayadas de hambre y os comáis todo lo que pase por delante. Además se ha demostrado que los largos periodos en ayunas, empeoran las nauseas y los vómitos. Mucha fruta y verdura, mucha agua, comer despacio y masticando mucho. Y recordar, que la orden de saciedad (de que estas lleno) tarda media hora en llegar al cerebro. Así que no es malo que os levantéis de comer antes de estar saciados del todo.

Vómitos: hay algunas mujeres que les aumenta los vómitos ciertas comidas (sobretodo el picante y los alimentos grasos; a mí me los producía el pescado). Evitar ese tipo de alimentos siempre que no sean imprescindibles para una dieta equilibrada. Otras mujeres vomitan nada más levantarse, se ha demostrado que muchas de ellas vomitan porque han pasado muchas horas en ayuno. Por eso, recomiendan dejar una par de galletas en la mesita de noche o un trocito de pan tostado y tomárselas nada más despertarse (son carbohidratos de lenta absorción, tendrás glucosa para toda la mañana).

Gingivitis (inflamación de las encías) y sangrado de encías: no hay nada para evitarlo, pero si que podéis evitar que empeore. Comprar un colutorio y una pasta de dientes especiales para la gingivitis e intentar no comer cosas que se os metan fácilmente en la encía como puede ser: palomitas de maíz, papas, etc. También cepillaos con un cepillo suave y con cuidado.

Sialorrea: aumento de la salivación. No hay tratamiento, pero desaparece después del parto.

Rampas: son muy comunes sobretodo al final del embarazo. Se relacionan con la falta de potasio por lo que se recomienda que tomes uno o medio plátano al día. También venden unas pastillas en la farmacia llamadas “posation”, pero consulta a tu médico antes de tomar cualquier tipo de medicación. También ayuda que hagáis ejercicios con los tobillos antes de tumbarte. Una vez implantada la rampa, lo mejor para que se os pase es estirar la pantorrilla y tirar la punta del pie hacia arriba todo lo que podáis.

Cambios en los pechos: el dolor, el aumento de tamaño y el aumento de sensibilidad de los pechos puede ser la primera señal que te indique que estás embarazada. El aumento más significativo se da en el primer trimestre. Hay mujeres que llegan a gastar hasta tres tallas más, si además aumenta el contorno hay alargadores de sujetadores que puedes encontrar en cualquier droguería. Otro cambio que comienza a darse es que los pezones y areolas se oscurezcan.

Fatiga: es común y muy característico durante el embarazo (sobretodo al principio y al final). Intenta descansar, pero ¡no te pases! Ya que cuanto más duermes más difícil es para tu cuerpo ponerse en marcha. Por lo que te recomiendo que sólo duermas una siesta al día y que no sea de más de 1 hora. 

Micción frecuente: sobretodo en el primer y tercer trimestre de embarazo. En el segundo trimestre, es menos acusado porque el bebé ya no cabe en la zona abdominal y comienza a ocupar la zona pélvica y esto provoca que el bebé presione menos la vejiga. Pero los cambios hormonales también lo provocan, ya que muchas mujeres ya comienzan a aumentar su frecuencia de micción nada más quedarse embarazada ( y dudo que sea porque el bebé presione algo). También miccionas más porque el riñón aumenta también su actividad (tiene que filtrar los desechos del feto y de la madre), además el volumen sanguíneo de la madre (la cantidad de sangre que tiene) aumenta en el embarazo. Tener cuidado con la higiene, que las mujeres embarazadas son más propensas a padecer infecciones de orina. Si notas algún síntoma (dolor al orinar o escozor) acude al médico. También aparecen pérdidas de orinas involuntarias (cuando se tose o se estornuda, e incluso cuando se ríen), estos síntomas desaparecerán después del parto. Pero es importante que hagáis los ejercicios de refuerzo de suelo pélvico después del embarazo para que no vuelvan a aparecer estas pérdidas con los años.

Flujo vaginal: el flujo aumenta durante el embarazo, por el incremento del riego sanguíneo al tejido en la vagina. Si tiene mal olor o un color verdoso acude al médico.

Estreñimiento: muy común durante el embarazo por las hormonas que hacen que la digestión y el tránsito intestinal sea más lento. El hierro de las vitaminas que se toman durante el embarazo empeora el problema. Y al final del embarazo, la presión que ejerce el bebé sobre el recto  lo acentúa también. Bebe mucho agua, haz ejercicio (sobretodo caminar), toma mucha fruta y verdura, cereales integrales, etc.

Acidez de estómagos: se da durante el embarazo porque los músculos que mantienen el ácido en el estómago se relajan por lo que se da el reflujo. Dando sensación de ardor y dolor en el pecho. Podéis reducir la acidez comiendo pequeñas porciones, evitar las comidas copiosas (sobretodo de comida grasosa o picantes), no acostarse al menos una hora después de comer algo. No beber grandes cantidades de agua antes de acostarse. Levanta un poco el cabecero de la cama (35-45º). No hagas ejercicio antes de 2 horas después de comer. Si es muy molesto habla con el médico.

Dolores de cabeza: comunes en el embarazo, pero debes comentárselo al médico sobretodo si empeoran al final del embarazo, porque es una señal de preeclamsia (hipertensión en el embarazo). Pregunta si puedes tomar algo de medicación, sino intenta hacer ejercicios de relajación.

Trastornos del sueños: muchas padecemos pesadillas durante el embarazo (yo evitaba ver series criminales o películas de miedo). Otras tienen pesadillas y preocupaciones relacionadas con el parto y con su bebé…, ¿irá todo bien? ¿nacerá sano? ¿sabré criarlo? A muchas mujeres les tranquiliza ir a las clases de preparación al parto, a grupos de apoyo de mamas primerizas, hablar con gente cercana y más experimentada en la maternidad o simplemente, informarse más sobre todo lo que conlleva el parto y la maternidad. Intentar hacer una actividad que os relaje antes de ir a dormir: leer, jugar al solitario, escuchar música, daros un baño, etc. También puede que os cueste dormir cuando empiece a crecer vuestro bebé, la mejor postura es de lado y que tengáis varias almohadas para poner debajo de la barriga, debajo de los pies o entre las piernas. Para intentar estar lo más cómoda posible. Intentar no comer ni beber justo antes de ir a dormir; recordar que produce reflujo y además es más fácil que tengas que levantarte varias veces para ir al baño.

Cabello y uñas: puede que las uñas estén quebradizas y que caiga una gran cantidad de cabellos (en general, caen después del parto).

Adormecimiento y hormigueo en las piernas: se da sobretodo al final de embarazo porque el útero presiona los nervios de las piernas.

Hemorragias y congestión nasal: es habitual que durante el embarazo te sangre la nariz. Evita tirar la cabeza hacia atrás (lo que hace la mayoría de la gente y resulta que esta contraindicado), tapona con un algodón hasta que deje de sangrar. Recuerda tu aporte de vitamina C (fortalece los pequeños capilares sanguíneos) y tu aporte de hierro (en general, está dentro de las vitaminas que dan durante el embarazo). Para reducir la congestión solo puedes humidificar el ambiente todo lo que puedas.

Hemorroides: son venas inflamadas, normalmente se conocen las que aparecen en las piernas; pero también pueden surgir en la vulva, la vagina y en el recto por el peso del útero y el estreñimiento. Lo mejor para evitarlas es no coger demasiado peso durante el embarazo, caminar (mejora la circulación), acabar la ducha con agua fría en las piernas. Y si ya las padeces y te son dolorosas…, por desgracia sólo se puede paliar el dolor de las de las piernas, con masajes y vendas compresivas para favorecer el retorno venoso.

Problemas respiratorios: es normal al final del embarazo que te cueste más respirar, el bebé ya ocupa mucho espacio y a los pulmones y al diafragma les cuesta más distenderse. También es normal que las embarazadas hiperventilen, intenta relajarte y respirar profundamente; recuerda que tu y tu bebé tenéis que estar bien oxigenados.

Sensibilidad olfativa: tu olfato aumenta considerablemente, el problema es que aumenta sobretodo con los olores que te  resultan desagradables, que son muchos más que antes de quedarte embarazada (no soportas el olor del café, del pescado, de los desagües, etc.) Resulta que es algo heredado de nuestros antepasados, ya que tenías el instinto de proteger al bebé y necesitabas saber con toda certeza si la comida esta en buen estado.

Problemas en los dientes: la saliva es más ácida lo que provoca un mayor riesgo de caries y desgaste del esmalte. Este aumento de acidez es más eficaz para matar los microorganismo.

·       Gases: se producen al ser los procesos digestivos más lentos, por la progesterona. El problema surge con la dificultad para controlarlos, ya que hay una hormona llamada relaxina que relaja la musculatura para que pueda crecer el útero; el problema es que también relaja los músculos del ano.
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·       Aumento del olor corporal: lo producen dos cosas, la acción de las hormonas y que tu olfato es más sensible.

Perdida de equilibrio: ten en cuenta que tu centro de gravedad va variando conforme más crece tu barriga, es normal que estés más inestable. Además la relaxina además de relajar los músculos también relaja los ligamentos y todavía más inestabilidad.


·       Libido: varia mucho entre mujeres, a algunas les baja la libido y a otras le aumenta. A la mayoría les aumenta al final del embarazo. Durante el embarazo la mayoría comentan que los orgasmos son más placenteros. El sexo no es peligroso durante ningún momento del embarazo, a no ser que el médico te lo haya desaconsejado.

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